viernes, 24 de diciembre de 2010

Jesús en el Tiempo

 
Es el hoy lo que vale, es el ayer un montón de objetos coleccionables en estanterías de vidrio que se venden en costosas ferias “Vintage”. Es el mañana el que promete redimirnos. Es el nunca el que nos estafa, es el siempre a quien gastamos mal utilizándolo.

El tiempo es un todo indivisible, una partícula que está acá también está allí y no son dos ni tres, ni doce las horas, son las que tú quieras, son siempre menos cuando es carnaval y más cuando estás en la sala de tortura.

Hoy 24 de diciembre Jesús  ha nacido fuera de su casa porque sus padres José y María estaban “en tránsito”.

Jesús, un exiliado, un emigrante, un tercerizado, un desclasado, un rebelde, un reprimido, un pastor de ovejas sucias, un pobre actor en un montaje Magistral diseñado para establecer el valor de Gloria y Honra frente al horror de Escepticismo y Falta de Fé.  Jesús actor de Hollywood, Jesús un contacto de Facebook, Jesús, un comodín en el mercado de pulgas.
Jesús, un valor de cambio, Jesús una mercancía, Jesús un muñeco  de porcelana en un pesebre en Harrod´s.
Jesús es un empleado que no llega a casa este 24 de diciembre para celebrar la navidad, porque está “en tránsito”, porque el tiempo le dobla el recorrido, no vuelve, se queda para que mañana sea redimido en un homenaje que impregnará su cara en todas las remeras del mundo.

Hoy las horas son indivisibles, el tiempo es el mismo tirano que antes, sólo que administra las cosas para que lo que hoy es una condena mañana sea una moda.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Fuera de servicio



Off. Border. Out. Unpluggedd.  Fuera de servicio.

Si la ilusión de contener una partícula de tiempo captada para la eternidad es solo posible mediante un shooting, que sucede cuando duerme la cámara, o peor aún si ésta se descompone? Y qué tal si todos los disparadores del mundo se traban en el mismo momento?


Qué soy yo si no hay una toma que espera ser descubierta? Y quién soy si la foto que me sacaste no puede ser observada? Cuál es el foco si el fotógrafo se cansa de buscarlo? A dónde van a parar esos instantes, esos colores, ese ritmo, esa galera que devuelve conejos mientras no puedo captarlos? Quién me convencerá que viví sin el testimonio de mi lente? 
Es que no seré yo si hago foco, es que no serás vos si no dejas para maniana esa toma que nos delata.


Otra vez el tiempo que me corre y me denuncia y yo tan caprichosa y rebelde pienso en cómo vengarme cuando mi cámara vuelva a funcionar y mis disparos sirvan para congelar a la maldita velocidad que nos vuelve en segundos, tan pobres como infelices.

Bono sabe, escuchalo a él

viernes, 5 de noviembre de 2010

El tiempo en mi



Un yo de hace 18 años, un vos hoy, un yo de ayer, un vos de hace 7 años. 

Un deja vu me hostiga cada vez que giro la llave en la cerradura de mi puerta ¿cuántas puertas cerré ya? ¿Cuántas más abriré?  ¿Soy yo a través del tiempo o es el tiempo a través mío lo que ves?

La misma calle Sanchez de Bustamante un sinfín de experiencias después, el bar de las medialunas y la esquina de la farmacia, pero yo ya soy una mujer.
Sin embargo, si me escondo y nadie me ve, se anima y aparece la que fui, deshilvanada va caminando hacia el teléfono público de Mario Bravo, un solo cospel tiene que alcanzarme para que una vez  que atiendas te pueda decir…
Soy yo, Vale, te esperé en Madrid, cómo? Sí en el bar, la noche que no me alcanzaste a raptar, después te mandé varias cartas certificadas, perdí tu rastro y también el mío. Cambié la cerradura, dejé Bustamante, volé a Barcelona, te encontré en google,  desaparecí unos meses, vi tu nombre en los títulos de una serie en el prime time del 13. Otro deja vu de la clase, reíamos.


Burlando el tiempo pretendo encontrarme en esos zapatos viejos caminando por Perón para doblar en Billingurst, cierro los ojos y me miro, inocente y atrevida, puedo volver ahí para editar lo que quiera, pero prefiero dejar todo como fue.

Abro los ojos y te espero en Cordoba y Bulnes, cambiaré la cerradura pero perderé la llave por Salguero, si me seguiste la encontrarás, sino, estoy en Facebook o en 1992

She Was

lunes, 1 de noviembre de 2010

A través de la ciudad





Con un bolso cargado con el shampoo de perlas, un frasco de perfume, el cepillo de dientes y su esmalte de uñas fucsia, la chica se pasea por la ciudad haciendo de su “transito” el viaje cotidiano que va desde el pasado a ninguna parte.

Del cuello cuelga su Nikon junto a un colgante que dice “Love” comprado en el mercado de San Telmo.

Se lava la cabeza en una peluquería de barrio mientras saca de su cartera la remera de repuesto.

Entre el lave rap y el ciber su agenda del día le asigna a este 1º de noviembre una larga lista de tareas que impunemente quedarán en un lugar imposible de definir… un tramp l' oeil entre el 1º de noviembre y el día siguiente, una colección de instantes que no caben en el calendario, otra vez ese tiempo que no encaja.

Carga sus obligaciones, sus frustraciones o esperanzas en su transporte rodante, “road life”, una carroza devenida en calabaza.
Atravesada por el ojo de alguien, a través de su lente, a través de la ciudad, atravesando el puente de acero iluminado de rosa y cámara al ojo trasciende su profundidad de campo, busca hacer foco, revisa la velocidad de obturación a fin de que entre la luz suficiente para no quemar la gloria, mide con el fotómetro y busca no sub-exponer su mirada, entonces por fin cruza el momento y dispara. 
Segundos más, segundos menos, la película se impregnará de deseos no cumplidos, risas amplias de dientes brillantes quedarán congeladas, alguien corriendo podrá parecer estático mientras detrás una cortina de luces barrerá su huída.

El recorrido del tiempo. La travesía de los minutos que esperan ser detenidos por algún lente. El trayecto de la chica que no para, no rompe ni quiebra, simplemente Atraviesa. Eso es hoy.

Ella siente Vértigo en su recorrido 

sábado, 30 de octubre de 2010

Instantes Inasibles.



Y es lo inasible lo que persiste, lo que se va es lo que nunca estuvo del todo.
Si es cierto, no hay valijas que puedan cargar esos instantes que presumieron dos amantes portar.
A veces quisiéramos detener todo, detener el tiempo en esos agujeros negros, donde dos locos creen haberlo vencido, quizás fue la medida de su amor el contrabando que hicieron con los instantes, y el castigo del dios Chronos el que fue por ellos, pero al sr. Tiempo no se lo estafa, no se lo engaña, el tiempo no para... y dos amantes furtivos que no podían con sus tránsitos, encaprichados, volaron los sesos de alguien que medía con un cronómetro lo que quedaba del día.
Una pena, un vestido sin usar, un montón de planes espiritistas quedarán para los próximos mil años.
¡El tiempo no para! pero siempre habrá contrabandistas de minutos, dealers de instantes que buscarán la oscuridad para robarle a Chronos el manejo de las cosas.

 Te prefiero fuera de foco